Estamos en la capital de Sicilia y ya se respira el ambiente auténtico que conquista el corazón de quien la pisa. Ya sea un viaje rápido por el centro histórico de la ciudad o un viaje para saborear lentamente Palermo y sus alrededores, nos aseguraremos de que no te pierdas nada.

Estas son 10 razones por las que te enamorarás de esta ciudad.

 

1. Una mirada profunda al Barroco de Casa Professa

La ruta de la Palermo árabe normanda nos llevará sin duda a visitar lugares de extraordinaria belleza. ¡Pero una mirada profunda a la Palermo barroca será igual de sorprendente!

 

El edificio, símbolo del Barroco palermitano, es probablemente la iglesia de Jesús (Chiesa del Gesù), más conocida como Casa Professa. Se erige sobre una elevación repleta de tenebrosos barrancos que, según la tradición, servían tiempo atrás como refugio para los santos ermitaños y que todavía albergan las catacumbas paleocristianas. Un violento bombardeo en 1943 destruyó gran parte del prestigioso monumento. Las restauraciones han supuesto la recuperación de casi todos los estucos y frescos para devolver a la iglesia a su aspecto original. El interior fusiona el rigor tardorrenacentista con la nueva espacialidad barroca

 

2. Las estancias al Genio

El nombre de Casa Museo Stanze al Genio se refiere a la cercana fuente del Genio de Palermo, en Piazza Rivoluzione. Una vez atravesado el gran portal, ya en las escaleras nos atraerá el rico solado y los frescos originales del palacio de finales del siglo XVIII. Lo que veremos ante nosotros es una colección única en el mundo compuesta por más de 2300 baldosas de mayólica italiana. Son las piezas de un enorme rompecabezas artístico procedente del sur de Italia (especialmente Campania y Sicilia) de un período que va desde finales del siglo XVI hasta principios del XX. Los coleccionistas, propietarios del palacio, nos conducirán por un mundo donde el arte tiene las medidas de un pequeño cuadrado transitable.

4. Un estreno en el Massimo

Una simple visita guiada también será perfecta. El Massimo es el teatro lírico más grande de Italia y el tercer teatro en Europa en cuanto dimensiones arquitectónicas después de La Ópera de París y la Staatoper de Viena.

Fue símbolo del esplendor del periodo modernista cuando Palermo era lo suficientemente bella y elegante como para fascinar y albergar a las cortes europeas más codiciadas. Hoy en día es posible programar una visita a la ciudad para asistir a un estreno de ópera, ballet o música sinfónica y redescubrir el ambiente de los gloriosos tiempos de Florio

5. Opera dei Pupi, Patrimonio UNESCO

El Teatro de Marionetas es el primer Patrimonio que la UNESCO ha incluido en la lista de Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2008.

En toda la isla se puede asistir a representaciones del Teatro de Marionetas (L’Opera dei Pupi) con excelentes artistas de las marionetas que han hecho de esta tradición un icono del arte mundial. Los lugares de representación teatral en Palermo, junto con elMuseo Internazionale delle Marionette Antonio Pasqualino, son una atracción verdaderamente única.

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6. Catacumbas de los Capuchinos

¿Un lugar al que no irías ni muerto? Aunque todo el mundo dice lo mismo, resulta imposible resistir la tentación de ir a verlas. En las catacumbas de los Capuchinos se conservan 8000 cuerpos momificados; desde los Capuchinos hasta los exponentes de las familias nobles, desde burgueses hasta representantes del clero.

El estado de conservación de los innumerables cadáveres expuestos hacen del cementerio del Convento de los Frailes Capuchinos uno de los lugares más impresionantes para visitar del mundo. Un espectáculo macabro que destaca los usos, costumbres y tradiciones de la sociedad que habitó Palermo desde el siglo XVII hasta el XIX. Aquí también se conserva la momia más bella del mundo: la pequeña Rosalía.

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7. La Kalsa

Con un poco de imaginación,
en el antiguo barrio de la Kalsa podemos percibir un intenso olor a albahaca esparcido por el aire. Todo es culpa de una de las historias más fascinantes de Sicilia que nos explica el nacimiento de las artísticasCabezas de Moro.

Tal vez sea este el motivo por el que nos parece natural encontrar en el Palazzo Abatellis la Galería Regionale d’Arte Moderna, comisariada por la Superintendencia de Bienes Culturales. El edificio es un magnífico ejemplo de la arquitectura gótica catalana. Las obras se disponen en el interior de forma realmente innovadora: el uso de soportes metálicos o de madera sobre fondos coloreados de paneles de tela, estuco veneciano o madera, realza la belleza de los cuadros.

En las maravillosas estancias del histórico edificio encontramos importantes obras maestras de Domenico y Antonello Gagini, Filippo Paladini, Antonello da Messina y Francesco Laurana. Y de nuevo, obras de Pietro Novelli, Antoon Van Dyck y Vito D’Anna. LaVirgen de la Anunciación de Antonello da Messina ya merece de por sí una visita.

Otra bella residencia nobiliaria repleta de historia en Kalsa es Palazzo Mirto: candelabros de Murano, paneles chinos lacados, relojes, tapices y porcelanas. Las estancias, suntuosas y reales, abrazan una terraza decorada con una fuente de rocalla.

Villa Garibaldi, en Piazza Marina, está alejada del caos y dispone de infinidad de rincones de sombra muy útiles en las horas más calurosas del día. Fue construida por el arquitecto Giovan Battista Filippo Basile entre los años 1861 y 1864 para dedicársela al héroe Giuseppe Garibaldi en conmemoración del nacimiento de la nación italiana. Allí encontraremos infinidad de plantas exóticas, incluida la majestuosa Ficus macrophylla, subespecie Columnaris o Ficus magnolioide, árbol típico de las selvas tropicales. Con sus 10 000 m³ de follaje es el árbol más grande de Europa. Este el motivo por el que despierta la admiración de los visitantes de todo el mundo.

Por la noche, piazza Marina se transforma; locales para degustar los platos y vinos típicos de la zona, pubs para disfrutar de un aperitivo con música en vivo y canciones populares y la comida callejera de todo tipo. Los domingos por la mañana se celebra un mercado de antigüedades muy característico y colorido repleto de objetos, ropa retro, libros y mucho más a precios asequibles.

Para los más románticos resulta emocionante realizar el recorrido en carroza para disfrutar de la belleza del centro histórico en todo su esplendor.

  1. Comida callejera y mercados antiguos

La clasificación, elaborada por la red estadounidense Virtual Tourist, sitúa a Palermo en el quinto lugar entre los mejores productores de comida callejera del mundo. La comida callejera es un recorrido imprescindible junto con los mercados antiguos de Palermo, Vucciria, Ballarò, el Capo y Borgo Vecchio, ahora animados por la movida de la ciudad que los ha elegido como lugares de reunión nocturna.

Descubrámoslos por la mañana o con un recorrido nocturno; será como atravesar milenios de historia, arte, aromas, sabores y civilizaciones diferentes.

En el entramado de callejones podrás encontrar de todo; entre los puestos repletos de mercancía variopinta, los palermitanos suelen recurrir a la comida callejera para picotear con las manos.

Tortitas y croquetas, pan con bazo, sfinciuni (pizza originaria de Palermo) stigghiole (plato elaborado con tripas de cordero u otros animales) y el pulpo cocido son algunas de las especialidades gastronómicas que han convertido a Palermo en una de las capitales mundiales de la comida callejera.

Entre gusto y tradición, el Sanlorenzo Mercato merece una visita aparte. Se encuentra en el interior de una antigua fábrica de cítricos rehabilitada de los años 40 en la que se ha combinado la estructura original con añadidos de diseño moderno y arte reciclado. Diferentes especialidades culinarias distribuidas en nueve tiendas y una selección de alrededor de 2800 productos de 250 proveedores sicilianos.

Puedes ir de compras o degustar platos ya cocinados según las recetas de tradición local. Un auténtico mercado cubierto que recoge algunas de las opciones enogastronómicas seleccionadas; desde los baluartes de la« Slow Food» hasta todos los demás productos que dan origen a la extraordinaria biodiversidad de Sicilia con sus 29 productos DOP e IGP y 41 baluartes.

  1. Pasear por Mondello

La playa de Mondello es una de las más bellas de Sicilia y ofrece la oportunidad de bañarse de forma segura desde la primavera hasta el otoño tanto a los niños como a los más inexpertos en natación. La arena extremadamente blanca es el lienzo del mar, del sol y de las nubes que la pintan de infinidad de tonos que van desde el turquesa hasta el verde esmeralda. Los colores son tan impresionantes que se quedan grabados en la memoria.

El paseo por la línea de costa bajo los altos pinos marítimos entre palmeras y esporádicas villas modernistas nos permitirá poner en orden los pensamientos, charlar, correr o simplemente respirar el saludable olor del mar rico en yodo.

El pueblo marinero, «la piazza», nos espera con sus cafeterías y restaurantes junto al mar o la comida para llevar para deleitarnos con el marisco y bocadillos listos para comer. La temporada de baño va de mayo a septiembre: en este período la playa dispone de tumbonas, sombrillas y las características cabañas de madera de colores. Mondello abandona su solitaria y reflexiva vestimenta de invierno para recuperar la algarabía, la crema solar y los jóvenes en moto. El cambio de estación lo marca el World Festival On The Beach, el famoso festival internacional de actividades acuáticas que suele celebrarse entre los meses de mayo y junio.

  1. Palermo y alrededores

No debemos desaprovechar la oportunidad de visitar los alrededores: Borgo Parrini en Partinico, Terrasini y Cinisi, El Museo de la Anchoa en Aspra y las famosas villas históricas de Bagheria, Caccamo y Monreale con su catedral.

Podemos aventurarnos a viajar en moto o en bicicletta, visitar los pueblos de Madonia de singular belleza, algunos de los más bellos de Italia: Castelbuono, Cefalú, Geraci Siculo y Petralia Soprana.

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