Viaje por la Sicilia Occidental

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Si quieres dedicar unas vacaciones a disfrutar del arte, la historia y la cultura, Sicilia es el destino perfecto. Ven a descubrir las ciudades y los pequeños pueblos de la Sicilia occidental, ¡te enamorarán!

Palermo, la capital de la isla, encierra en sí misma toda la riqueza artística, histórica y cultural de las civilizaciones que a lo largo de los siglos han pasado por ella; griegos, púnicos, romanos, árabes, normandos y suabos.

Solo la catedral dedicada a la Virgen de la Asunción (Vergine Assunta) representa la estratificación de las diferentes culturas que han intervenido a lo largo del tiempo y modificado su estructura arquitectónica: desde la fachada de estilo gótico-catalán hasta el ábside con decoraciones árabe-normandas. En su interior se conservan tanto los restos de los reyes de Sicilia, Rogelio II y Federico II, como las reliquias de Santa Rosalía, patrona de Palermo. La Fiesta en su honor, más conocida como u fistinu, es un acontecimiento ineludible que se celebra el 15 de julio.

En la Sacristía de los Canónigos se expone el Tesoro de la Catedral: vestiduras sagradas del siglo XVI al XVIII, custodias, cálices y la preciada corona de oro tomada del sepulcro de la reina Constanza de Aragón, un ejemplo de joyería medieval. Es obligada una visita al Museo Diocesano y alJardín Botánico.

Siguiendo a pie por Corso Vittorio Emanuele, arteria del centro histórico palermitano que conecta las espléndidas Porta Nuova y Porta Felice, se llega a Quattro Canti de la ciudad, plaza octogonal que cruza los principales ejes viarios.

A escasa distancia se encuentra la espectacular fuente en Piazza Pretoria con las magníficas representaciones de divinidades, ninfas, monstruos y alegorías.

Parada obligada en piazza Bellini para contemplar la iglesia de Santa María del Almirante (Santa Maria dell’Ammiraglio), también conocida como La Martorana, de estilo árabe con frescos murales de origen bizantino. Justo al lado se erige la espléndida iglesia de San Cataldo.

En Piazza Indipendenza podrás admirar los mosaicos de la Capilla Palatina; esta maravilla ya justifica por sí sola nuestro viaje a Palermo. La Capilla se encuentra en el interior del edificio del gobierno, el Palacio de los Normandos (Palazzo dei Normanni), antaño residencia de los reyes de Sicilia y hoy Patrimonio de la Humanidad UNESCO. No puedes perderte el ala más antigua del palacio, ubicada en la Torre pisana, con las estancias del rey Rogelio y el Observatorio Astronómico.

Palermo es también la capital de la comida callejera: panes, tortitas, croquetas, sfincioni (pizzas típicas de Palermo), arancine (bolitas de arroz) y pane cà meusa (pan con bazo) son algunos ejemplos de las delicias sicilianas saladas. Tampoco podemos olvidar el brioche con helado y la excelente repostería, célebre en el mundo entero.

Haz una parada en el pueblo marinero de Castellammare del Golfo y una visita a Alcamo, rica en monumentos y obras de arte.

Dedica un día entero a visitar Erice y Trapani.

Erice, incluido entre los pueblos de Sicilia más bellos de Italia , tiene como símbolo el Castillo Fortaleza de Venere, desde donde se puede admirar todo el valle. En el centro habitado, repleto de iglesias medievales y conventos, destaca la bellísima Catedral de la Asunción (Duomo dell’Assunta). Concédete una dulce pausa para degustar los pastelitos de almendra y las famosas genovesas recién horneadas.

El elegante centro de la ciudad de Trapani, a donde se puede llegar desde Erice también en teleférico, recorre Corso Vittorio Emanuele, la via Torrearsa y la via Garibaldi.

Es una sucesión de palacios históricos y iglesias de notable valor artístico, como por ejemplo, la catedral con una bellísima fachada barroca y la iglesia del Purgatorio, donde se conservan los sagrados Grupos de los Misterios de Trapani que caracterizan la procesión de Viernes Santo.

Fuera del centro histórico, merece la pena visitar el santuario de la Anunciación (santuario dell’Annunziata) del siglo XIV junto con el antiguo convento de los Carmelitas, sede del Museo Regional A. Pepoli que alberga esculturas, joyería y obras de maestros del coral trapanés.

Aquí podrás degustar tanto elcuscús con pescado, carne o verduras como los «busiate alla trapanese», plato típico de la zona elaborado con pasta en forma de espiral y pesto de almendras y tomates frescos.

En Segesta, provincia de Trapani, se erigen en toda su magnificencia el monumental templo dórico y el teatro, ambos con el mar y las colinas como escenario de fondo.

Aprovecha para sumergirte en el arte contemporáneo deGibellina, degustar su excelente vino y descubrir el lugar donde el jazz tiene sus raíces… ¡Salaparuta te espera!

Al caer el sol es el momento ideal para dar un agradable paseo por elParque Arqueológico de Selinunte, imponente tanto por su paisaje como por su entorno cultural donde se puede disfrutar de un maravilloso atardecer frente al mar entre templos y ruinas históricas de ensueño.

Tu próxima parada es el valle de los Templos de Agrigento, el sitio arqueológico más grande del mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuyo recorrido despierta siempre gran admiración junto con los templos de la Concordia, Juno, Eracles y Zeus y las catacumbas de las cuevas Fragapane.

Para finalizar el recorrido con un buen sabor de boca, prueba el helado pecorino. Esta especialidad tan exquisita es un delicado helado hecho con ricota de oveja, un sabor típico y único de la zona de Agrigento poco conocido.

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