El cine y Sicilia

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Sicilia siempre ha sido un gran plató al aire libre. Desde el campo hasta el mar, desde las ciudades del arte hasta las residencias históricas, la isla ha sido un destino predilecto de los grandes directores, que la han inmortalizado con su cámara cinematográfica.

Ya en los albores del siglo, en 1911, surgieron en Palermo las Industrias Cinematográficas Lucarelli y, en 1913, en Catania, Morgana Film, obra del comediógrafo Nino Martoglio, por citar algún ejemplo.

El cine es la evolución natural de las obras literarias y teatrales. Escritores de la talla de Verga, Pirandello y otros se interesaron por la naciente industria cinematográfica a través de cortometrajes y guiones. Muchos directores y guionistas se inspiraron en obras literarias y algunas películas son la adaptación de novelas y cuentos, tanto de Verga y Pirandello como de De Roberto, Capuana, Brancati, Tomasi di Lampedusa, Ercole Patti, Sciascia, Vittorini y muchos otros.

Cómo no recordar también a los tantísimos hijos de inmigrantes sicilianos, desde Frank Capra a Al Pacino, que se han convertido en grandes figuras del cine y han dedicado homenajes conmovedores a la madre patria.

El neorrealismo hizo que se rodaran películas formidables durante los años cuarenta y cincuenta. Pensemos en La tierra tiembla de Luchino Visconti, que, de manera extraordinariamente innovadora, hizo que los verdaderos marineros de Acitrezza fuesen los protagonistas, como en la novela realista Los Malavoglia. Recordemos también El bello Antonio de Mauro Bolognini, inspirado en la novela homónima de Brancati y ambientado en Catania, Cavalleria Rusticana de Carmine Gallone con Anthony Quinn, El gatopardo de Luchino Visconti, de 1973, con un reparto extraordinario, con Alain Delon, Burt Lancaster y Claudia Cardinale, además de con la inolvidable escena del baile rodada en el Palazzo Valguarnera-Gangi de Palermo.

En el mismo período, tenemos otros clásicos como La aventura de Michelangelo Antonioni (descubre el itinerario dedicado a la obra maestra del director), ambientado en el espléndido escenario de Lípari. Y seguimos en las islas Eolias, tamibén ubicación de la extraordinaria empresa cinematográfica del príncipe Francesco Alliata de Villafranca, quien, con su Panaria Film y con un atrezo futurista para la época, realizó documentales subacuáticos. Y, por fin, la película Vulcano con Anna Magnani.

Aún recordamos Divorcio a la italiana de Pietro Germi, Salvatore Giuliano de Francesco Rosi y A cada uno, lo suyo con Gian Maria Volontè, inspirada en una obra de Sciascia.

En la década de los setenta fue el turno de, entre otras, Mimi, metalúrgico herido en su honor de Lina Wertmuller, El padrino II y Malicia, de Salvatore Samperi, con Laura Antonelli.

La década de los ochenta fue testigo de Caos, de los hermanos Taviani, y de la primera gran ganadora del óscar a la mejor película de habla no inglesa, que fue un éxito mundial, Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore, de 1988, un gran homenaje al cine y a una Sicilia muy colorista, repleta de personajes inolvidables.

También fueron los años de la fiction y del azote de la mafia, que también se llevó a la pequeña pantalla: la famosísima La Piovra, de Damiano Damiani con Michele Placido y Barbara De Rossi, cuenta con diez temporadas.

Además de la película de Tornatore, Sicilia también se dio a conocer internacionalmente con El siciliano, de Michael Cimino, protagonizada por Christopher Lambert y, sobre todo, con El padrino III, de Francis Ford Coppola, protagonizada por Al Pacino, la última parte de la saga más famosa del cine.

En los años noventa, Sicilia siguió siendo un plató muy apreciado por la segunda parte ambientada en las islas Eolias de Querido Diario, de Nanni Moretti, por Johnny Palillo, de Roberto Benigni, premiada en Cannes, y por El cartero, la última película de un Massimo Troisi extraordinario con un gran Philippe Noiret, candidata a cinco óscares en 1996, y que ganó el de mejor banda sonora dramática, creada por Luis Bacalov, ofreciendo además unos espléndidos paisajes de Salina, en las islas Eolias.

La isla como plató se identifica hoy, sobre todo, con la ciudad ficticia de Vigata de El comisario Montalbano, que domina la pequeña pantalla y que muestra el extraordinario encanto y la luz del corazón barroco del Val di Noto, como Ragusa Ibla, Módica, Vittoria, Scicli, Donnalucata y Punta Secca. Y los aficionados más acérrimos ciertamente no perderán la oportunidad de irse de viaje siguiendo el itinerario dedicado a Montalbano.

Y, de nuevo, las historias de Tornatore con Malena y Baarìa, las surrealistas de Daniele Ciprì y Franco Maresco con Totò che visse due volte e Il ritorno di Cagliostro, los homenajes al realismo italiano que llegan con «Cavalleria Rusticana» de Franco Zeffirelli, con La loba de Gabriele Lavia y con Los virreyes de Roberto Faenza, y, finalmente, el compromiso de Marco Tullio Giordana con Los cien pasos, ambientado y rodado en Cinisi, en la provincia de Palermo.

El género de la comedia, que en su día estuvo representado por personajes cinematográficos como Franco y Ciccio, hoy se repite con las películas satíricas de Ficarra e Picone y de Pif.

Ahora que la Sicilia cinematográfica no tiene más secretos más para ti, ¡te espera la Sicilia literaria!

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