Visitar Siracusa significa adentrarse en la historia y descubrir una ciudad milenaria que hunde sus raíces en un pasado remoto pero que se muestra eternamente espléndida ante nuestros ojos.

La Neapolis y Pantálica, Ortigia y los papiros de Ciane, la magia y el encanto de sus territorios y costas, Noto, las bellísimas playas de la Reserva de Vendicari, Marzamemi y la sugerente isla de las Corrientes, son algunos de los destinos más codiciados por quienes visitan Sicilia.

Descubramos las 10 atracciones imprescindibles de Siracusa.

1. El teatro Griego

Grandioso, solemne, intrigante, escenográfico. Sentarse en las gradas de piedra y escuchar el eco de los héroes de la gran tragedia griega, Agamenón, Medea o Edipo, puede hacerse realidad aunque no haya ningún actor en escena.

Reúne vestigios de distintas épocas, desde la protohistórica hasta la tardoantigua y bizantina. El teatro Griego de Siracusa, excavado íntegramente en la roca, es uno de los más grandes del mundo.

Utilizado antiguamente para celebrar espectáculos y asambleas populares, ahora es el lugar donde se revive la tragedia griega mediante el Ciclo de Representaciones Clásicas que se organiza cada año. Aquí, al atardecer y bajo la luna llena en las gradas del teatro Griego, viviremos una experiencia única.

  1. Oreja de Dionisio

La legendaria Oreja de Dionisio es la más famosa de las cuevas de Siracusa.

Recibe este nombre por su forma de oreja y, sobre todo, por las excepcionales propiedades acústicas que amplifican el sonido en su interior. Cuenta la leyenda que el tirano Dionisio retenía allí a los prisioneros y escuchaba en secreto sus conversaciones. Se trata de una cueva artificial situada bajo el Teatro Griego, en la antigua cantera de piedra llamada Latomia del Paradiso.

 3. El mercado de Ortigia

Un festival de colores, olores y sabores auténticos de nuestra tierra, el encanto de los antiguos mercados.

A la entrada de la isla de Ortigia, conectada a la ciudad por el puente Umbertino, el aroma de las especias de todo tipo nos dará la bienvenida; chiles del Etna, tortas de almendra y también el marisco y el pescado fresco. Un pequeño mercado animado por coloridos vanniate, frases cautivadoras gritadas en siciliano para atraer a los clientes. Si te gustan las rarezas, compra u strattu, un concentrado natural de tomate ideal para enriquecer salsas y guisos. Una excelente ocasión para conocer nuestros productos típicos y aprender nuevas recetas siciliana.

Durante las celebraciones en honor a Santa Lucía, uno de los momentos más emocionantes es el saludo con fuegos artificiales a la Santa Patrona recién llegada al puente Umbertino y antes de reanudar su recorrido para entrar en la catedral y regresar a su capilla.

4. Piazza Duomo

¡Es una de las plazas más conocidas en la web por ser una de las más hermosas de Italia! Rodeada de magníficos palacios de estilo barroco, es el corazón de la vida civil y religiosa de Ortigia, la antigua ciudad de Siracusa y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¡Hagamos una pausa, sentémonos a tomar un aperitivo y disfrutemos del ambiente!

La catedral representa un caso excepcional de templo pagano e iglesia cristiana al mismo tiempo: se erige sobre los restos de un templo dedicado a Atenea construido en el 480 a. C. Tras el estilo barroco de la fachada, esconde una joya del pasado con las columnas dóricas todavía visibles tanto en el exterior como en el interior. Al fondo de la plaza, se encuentra la iglesia de Santa Lucia alla Badia que alberga en el interior la «sepultura de Santa Lucía», obra maestra atemporal realizada por Caravaggio durante su estancia en Sicilia para representar el martirio de la patrona de Siracusa.

  1. Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi

Es uno de los museos arqueológicos más importantes y prestigiosos de Europa. En este museo se exponen hallazgos de diferentes épocas, desde la prehistoria hasta la época greco-romana, procedentes de excavaciones de la antigua ciudad y de otros lugares de Sicilia.

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6. Santuario de la Virgen de las Lágrimas

Destino de peregrinación y lugar evocador donde se respira paz, tranquilidad y misticismo

Estructura monumental erigida en recuerdo de un acontecimiento milagroso ocurrido en 1953: la lágrima de una efigie de yeso de la Virgen María (1953). En el santuario se conservan algunos recuerdos muy valiosos de este extraordinario acontecimiento: el cuadro original, el borde de un paño que lo cubría, un pañuelo mojado por las lágrimas e incluso las lágrimas cristalizadas.

7. Castillo Maniace y Castillo Euríalo

Si adoras los castillos, estás en el lugar adecuado: estos sonalgunos de los más llamativos de la Sicilia meridional.

El Castillo Maniace recibe su nombre el comandante bizantino Giorgio Maniace. Un verdadero símbolo del poder y la genialidad del emperador Federico II, quien lo hizo construir sobre una antiguo fuerte entre los años 1232 y 1240. Inmerso en los colores del mar, es el borde más extremo de la isla de Ortigia.

El Castillo Euríalo es una de las obras militares más grandes y completas de la época griega. Fue construido a instancias de Dionisio I, tirano de Siracusa, para completar el grandioso sistema defensivo conocido como Murallas Dionisíacas (Mura Dionigiane) que bordeaban toda la meseta de losEpípolos.

Pasear entre las ruinas provoca la sensación de retroceder en el tiempo y escuchar el ruido de las sandalias de los soldados

8. Templo de Apolo

La magnificencia de estas ruinas griegas se percibe nada más entrar en el islote de Ortigia

Es el templo dórico de piedra más antiguo de Sicilia con una historia de lo más turbulenta: primero fue una iglesia paleocristiana, después una mezquita, después nuevamente iglesia en época normanda y cuartel en la época de Carlos V.

Por la noche, iluminado por las luces de la ciudad, nos ofrece un espectáculo todavía más impresionante.

9. La Fuente Aretusa

La fuente nace de un manantial de agua dulce y forma un pequeño estanque semicircular con peces, gansos y patos donde crecen exuberantes las plantas del único torrente espontáneo de Europa. Cerca, se puede visitar de forma gratuita el antiguo lavadero del siglo XVIII situado en el interior de un restaurante.

El nombre deriva de la leyenda de la ninfa Aretusa quien, para escapar del amor impetuoso de Alfeo, se arrojó al mar y llegó a la isla de Ortigia. Aquí, la diosa Diana, compadecida por tan extremo gesto, la transformó en una fuente. Alfeo se convirtió a su vez en río y sus aguas atravesaron el mar para brotar en un manantial de agua a poca distancia de la fuente Aretusa para unirse a ella para siempre.

10. Piazza Archimede

La plaza Arquímedes, dedicada al físico y matemático originario de Siracusa, acoge la fuente que narra el mito de Alfeo y Aretusa. La encantadora plaza del siglo XIX está rodeada de palacios que resumen la historia de Sicilia desde la Edad Media hasta nuestros días.

 

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