Adentrémonos en el centro de Sicilia. Enna es la capital más alta de Europa, capaz de sorprender desde cualquier punto de la ciudad gracias a la extraordinaria naturaleza que la rodea.

Descubrimos 10 cosas interesantes para hacer en la ciudad.

1 – Perderse en el infinito de la Rocca di Cerere

El panorama de Enna más extraordinario se abre ante nuestros ojos desde la Rocca di Cerere (Roca de Ceres) Aquí se encontraba el templo sagrado de la Diosa Madre, Deméter en la época griega y Ceres en la época romana.

El paisaje que se abre majestuoso en los campos de trigo cambia según la estación y la hora. Los colores varían desde los tonos más tenues del amanecer hasta los más intensos del atardecer.

El mito de Deméter y Kore (Ceres y Proserpina para los romanos) es uno de los mitos de Sicilia más fascinantes: imposible perderse el Museo del Mito de Enna para vivir una fascinante experiencia inmersiva multimedia.

2 – El castillo de Lombardía y la Torre de Federico

En las proximidades de la Rocca di Cerere (Roca de Ceres) encontramos el símbolo de la ciudad de Enna. El castillo de Lombardía es uno de los castillos medievales más grandes de Italia. Aquí fue donde Federico II de Suabia convocó el primer Parlamento siciliano.

De las torres que sobrevivieron, la Torre Pisana del siglo XIII, conocida también como la Torre de las Águilas, nos brinda la principal atracción de la ciudad: el Mirador por antonomasia de Sicilia. Desde aquí, los antiguos vigías podían controlar gran parte de la isla y e incluso divisar el mar en los días claros.

La Torre de Federico, de forma octogonal y rodeada por el homónimo parque urbano, estuvo conectada durante siglos con el Castillo de Lombardía por una galería excavada en la roca bajo la ciudad. A poca distancia se encuentra la monumental Puerta Janniscuru, una de las antiguas puertas de Enna. Nos parecerá haber retrocedido en el tiempo.

3 – La Duomo de Enna

La duomo o catedral de Enna domina el centro histórico de la ciudad con su monumental esplendor. Dedicado a Maria Santissima della Visitazione (Nuestra Señora de la Visitación), la Santa Patrona de Enna, ha sido incluida en la lista de Monumentos Nacionales además de ser reconocida como Patrimonio de la Humanidad UNESCO.

Se edificó en la Edad Media y es la principal representación arquitectónica por voluntad de Leonor de Anjou, la Reina de Sicilia, como acto de celebración por el nacimiento de su hijo Pedro.

La catedral se muestra majestuosa ya en el exterior, con una fachada en la que figuran espléndidos elementos de estilo gótico y barroco siciliano que logran combinarse para crear una obra arquitectónica de absoluta belleza.

4 –El espectáculo de la fe: la Fiesta de la Virgen de la Visitación y la Semana Santa

Será por la atmósfera de intimidad y recogimiento que la envuelve. Será por su posición suspendida entre el cielo y la tierra a un paso de lo divino. Será que en Enna el culto a la Diosa Madre, que luego se difundió por todo el Imperio Romano, se profesaba con tal devoción que los fieles no la abandonaron jamás y se reconvirtió después en la veneración de la Santa Patrona de la ciudad.

El 2 de julio Enna rinde homenaje a la Virgen de la Visitación con una participación tan abrumadora que ha hecho de esta celebración una de las fiestas patronales más conmovedoras de toda Sicilia. No será el gallo el que te despierte a las 7 de la mañana, sino el sonido de las 101 salvas en honor a la protectora de la ciudad.

La estatua de la Virgen, cubierta de oro y piedras preciosas, se inserta en una enorme «vara» llamada Nave d’oro y es llevada en procesión por 118 portadores (los ignudi o desnudos).

Pero entre los ritos religiosos de Enna, a los que hay que asistir al menos una vez en la vida, figuran los de Semana Santa. Legado de la dominación española en la isla, esta celebración involucra a gran parte de la población masculina de la ciudad.

Cuando desciende la paesana o la niebla, como la llaman los habitantes de Enna, la atmósfera se vuelve aún más evocadora y propicia para la oración.

Entre lo sagrado y lo profano, cabe hacer mención a la tradición gastronómica. El día de Pascua no puede faltar en la mesa el agnello abbuttunatu (especialidad de cordero) y las stigliole (tripas del animal). En Pascua todo el mundo se reúne en el campo para hacer una parrillada de carne acompañada de una selección de frituras con habas frescas y hierbas silvestres de la zona, como por ejemplo, el hinojo, la mazzareddi (hierba silvestre de la familia de la mostaza) y las deliciosas alcachofas cocidas en ceniza. Y para terminar, raviolis dulces de ricota fritos.

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5 – El lago de Pergusa

El lago de Pergusa, lago natural del interior de Sicilia, es un punto neurálgico para la corriente migratoria de numerosas especies de aves al estar situado en una de las principales rutas migratorias de la región paleártica occidental.

Es una parada ideal para miles de aves acuáticas en ruta hacia África. Los entusiastas de la ornitología podrán avistar la cerceta, el silbón europeo, el pato cuchara, el porrón, la focha, el aguilucho lagunero y el pato moñudo. Por aquí deambulan mamíferos como el puercoespín y la comadreja o reptiles como las tortugas pantanosas y anfibios.

6 – Chiesa di San Marco

La iglesia de San Marcos con el adyacente convento de clausura de las Carmelitas Descalzas se construyó sobre las ruinas de una antigua sinagoga que delimitaba el gueto judío y que todavía se recuerda con el nombre que se dio a la zona: Iudeca. La iglesia es de nave única de estilo barroco con fastuosos estucos en el interior que contrastan con la severa linealidad de la fachada exterior.

7 – Parque Minero Floristella Grottacalda

Como si de un museo al aire libre se tratara, el Parque Minero Floristella Grottacalda reúne las dos minas de azufre homónimas.

Ejemplo de los asentamientos de arqueología industrial del sur de Italia, brinda la oportunidad de conocer las técnicas de extracción y fundición del azufre en las distintas épocas.

Se pueden apreciar los «calcaroni» (hornos circulares para la fundición), las «discenderie» (galerías semiverticales), los «castelletti» y los hornos Gil (sistema más moderno para fundir el azufre).

El fascinante Palazzo Pennisi, antigua residencia de la familia propietaria, domina el complejo minero de Floristella. Se trata de un artefacto de notable interés histórico y arquitectónico gracias a sus obras de captación de aguas.

8 – Piazza Armerina y Villa Romana del Casale

La ciudadela de Piazza Armerina, de estructura medieval y rodeada de vegetación, es famosa por su importante patrimonio histórico y arqueológico.

Atravesar las numerosas estancias y largos pasillos de la Villa Romana del Casale es como viajar a la antigua Roma.

9 – Aidone, el Museo Arqueológico y el área arqueológica de Morgantina

Aidone es un centro pequeño y peculiar en los Montes Erei. Se encuentra en uno de los distritos culturales y naturalísticos más interesantes de Sicilia central: su territorio cuenta con el importante sitio siciliano-griego-helenístico de Morgantina y la Villa Romana del Casale, declarado sitio UNESCO.

Si paseamos por el centro y afinamos el oído, escucharemos uno de los dialectos galoitálicos de Sicilia. Si visitamos el Museo arqueológico descubriremos por qué esta ciudad es la «ciudad de la diosa».

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10 – La gastronomía

Toma nota de los productos que debes probar; productos con el sello IGP y DOP por su excelencia y tipicidad.

El piacentinu de Enna, la provola, la supprissata de Nicosia, la Vastedda cu’ Sammucu de Troina, la mostaza de higo chumbo de Gagliano, los Cassatelle de Agira, el tortone de Sperlinga, los buccellati de Enna, la lenteja negra, el melocotón septembrino de Leonforte, el azafrán de Enna, elaceite de las colinas de Enna, la pagnotta del Dittaino y la almendra Vinciatutti.

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