Visitar el interior brinda la oportunidad de descubrir algo nuevo en esta isla. Naturaleza, arte, historia y gastronomía son los cuatro puntos cardinales cuyas coordenadas apuntan directamente a Caltanissetta.

¡Así es cómo podemos visitarla en 10 pasos!

1 – Castillo (o fortaleza) de las mujeres

La Sicilia medieval es increíblemente fascinante. Visitar sus castillos significa penetrar en el alma más noble de muchos lugares que están deseando descubrirnos sus paisajes más inéditos. Caltanissetta es uno de ellos.

Según las fuentes, el nombre Caltanissetta deriva del árabe Qal’at an-Nisa. El historiador normando Goffredo Malaterra tradujo literalmente Castrafeminarum como «castillo» o «fortaleza» de las mujeres, debido al hecho de que la fortaleza en algunas épocas del año estaba habitada solo por mujeres

La antigua fortaleza de las torres de ladrillo rojo, llamada por este motivo Castello di Pietrarossa, (castillo de piedra roja) está situado en una roca que domina todo el valle subyacente.

Merece la pena visitar el castillo y trasladarse desde aquí al centro de la ciudad.

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2 – Fontana del Tritone en Piazza Garibaldi

En Piazza Garibaldi llamará nuestra atención la fuente del Tritón (Fontana del Tritone) realizada en 1956 por el escultor Michele Tripisciano y el arquitecto Michele Averna y que representa a un caballo domado por un tritón y amenazado por dos monstruos marinos.

Detrás de la fuente se erige la catedral Santa Maria la Nova, en cuyo interior alzamos la vista para admirar los frescos de estilo trompe l’oeil del flamenco Guglielmo Borremans, conocido como «el genio de Palermo». Estos representan: «El triunfo de la religión», «El coro de las vírgenes y las vírgenes», «La Inmaculada Concepción», «La coronación de la Virgen» y, por último, «El triunfo de San Miguel sobre los espíritus rebeldes».

Piazza Garibaldi se convierte en teatro de la Spartenza, rito que no hay que perderse en los días de la Semana Santa en Sicilia.

3 – Centro histórico

Un paseo por el centro histórico de Catalnissetta nos permite contemplar los espléndidos edificios construidos por los nobles y gobernantes. De Piazza Garibaldi parten dos calles: Corso Vittorio Emanuele y Corso Umberto I.

En Corso Vittorio Emanuele se encuentra el prestigioso Teatro Reina Margarita (Teatro Regina Marguerita) de 1870, dedicado a la consorte del rey Umberto de Saboya, la reina Margarita, de la cual el teatro recibe su nombre. Es uno de los teatros más antiguos de la isla, una joya enclavada en el corazón de la ciudad. La sobria y austera fachada esconde los rasgos barrocos propios de la arquitectura del siglo XIX. Hoy ha recuperado su función como escenario de arte tras una larga restauración. El Corso está cerrado por la fachada de la iglesia de Santa Croce, fundada en 1531 y antigua sede de un monasterio benedictino. La otra mitad del Corso sirve como zona peatonal en días y horarios determinados. El amplio espacio abierto permite pasear tranquilamente incluso cuando la calle está abierta al tráfico urbano. ¡Ahora paseamos entre los escaparates de las tiendas para ir de compras!

4 – Palazzo Moncada

En el cruce entre Corso Vittorio Emanuele y Corso Umberto se erige el Palazzo del Carmine, sede del Ayuntamiento de la ciudad. Un poco más lejos, en el mismo lado de la calle, se encuentra la salida Matteotti, donde tiene su sede el prestigioso Palazzo Moncada.

El diseño original pretendía que el palacio fuese un bloque cerrado, desarrollado en tres niveles y con una gran patio en el centro; de este último solo quedan unos pocos elementos que permiten adivinar la presencia de grandes arcos. Entre un piso y otro se intercalan ménsulas antropomorfas y zoomorfas para sostener un balcón. Ya restaurado, se utiliza como teatro, cine multisala y museo cívico para albergar la exposición permanente de las obras del artista de Catalnissetta Michele Trispiciano

5- Sant ‘Agata al Collegio

La iglesia de Sant ‘Agata al Collegio se erige majestuosa con sus dos alas de gradas que se dividen a la derecha e izquierda de la escalinata central a la que se accede por una verja de hierro. Este edificio también nos remite a la familia Moncada. Destaca el interior, donde podemos contemplar mármoles policromados y frescos.

Dentro, en la capilla de San Ignacio (a la derecha de la entrada), podemos admirar una preciosa decoración de mármoles mixtos policromados, entre los que se encuentra un valioso palio que representa un bestiario de aves exóticas. Bajo el altar de San Ignacio, junto al globo terrestre, aparecen representadas cuatro figuras femeninas que simbolizan los cuatro continentes que se conocían entonces. Los frescos enriquecen las paredes, algunos de ellos «firmados» por Borremans.

6 – Museo Diocesano del Seminario Episcopal

El Museo Diocesano del Seminario Episcopal de Caltanissetta cuenta con diez salas y dos galerías en la planta baja del monumental Palacio Episcopal (Palazzo Episcopale). Expone más de quinientas obras de arte que van desde el siglo XV hasta el siglo XXI.

Cuadros, esculturas, plata, vestiduras litúrgicas y objetos de arte aplicado procedentes de las iglesias de la diócesis de Caltanissetta ofrecen una panorámica de las diversas realidades artístico-culturales presentes en el territorio que traza historia de la iglesia local. Entre las obras de valor destacan una copia del siglo XVI de El Pasmo de Sicilia de Rafael y un raro papel pintado de coral del siglo XVIII. También hay una sección de arte contemporáneo que alberga, entre otras obras, el Malatiello de Vincenzo Gemito, una cabeza de la Virgen de Michele Tripisciano y una estatuilla de San Miguel de Giuseppe Frattallone. Esta parte de la colección también incluye bronces y cuadros de importantes artistas de laAcademia de Brera, tales como Aldo Carpi, Silvio Consadori, Eros Pellini y Enrico Manfrini.

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7 – La iglesia del Espíritu Santo

La iglesia del Espíritu Santo (chiesa di Santo Spirito) se construyó por mandato de Rogelio el Normando en el año 1095 en un cortijo árabe fortificado ya existente. Su objetivo era cristianizar la isla conquistada y convertir a los campesinos que estaban lejos de la ciudad. De estilo paleocristiano, tiene una estructura románica sencilla y severa con una sola nave rematada en tres ábsides. Vestigios de la maestría árabe son las torres cuadrangulares, las troneras y los arcos apuntados.

En el interior destaca el fresco del Cristo Pantocrátor, la pila bautismal de época normanda de impronta musulmana; un raro cáliz de estaño del siglo XII y una urna cineraria de mármol con inscripciones de la época romana hallada en el cementerio que se encontraba detrás de la iglesia. La estatua de la Madonna delle Grazie (Virgen de la Merced) sostiene en brazos al Niño que lleva al cuellouna ramita de coral, ya que en este siglo se creía que el coral protegía a los niños de las enfermedades.

A unos 150 meros, encontramos el Museo Arqueológico Regional de Caltanissetta. Contiene hallazgos que datan del neolítico de las zonas arqueológicas de Sabucina, Gibil Gabib, del Monte Capodarso y Monte S. Giuliano. Aquí tiene su sede la conocida empresa Averna, productora del homónimo amaro conocido en todo el mundo.

8 – La procesión del Cristo negro.

Merece la pena visitar el Museo delle Vare, alojado actualmente en el sótano de la iglesia de San Pío X. El Viernes Santo es el día de la procesión más sentida y llamativa de Caltanissetta: La Procesión del Cristo negro. Se trata de un crucifijo de madera de apenas 85 cm de altura que fue hallado por dos Fogliamari –recolectores de hierbas silvestres– en el interior de una cueva, colocado entre dos cirios y ennegrecido por su humo.

Aunque lo limpiaron en varias ocasiones, el crucifijo volvía a oscurecerse, de ahí el apodo de «El Cristo Negro» y también su veneración como milagroso. El Cristo Negro, llamado Señor de la ciudad, fue patrón de Caltanissetta hasta 1625, año en el que se proclamó patrón a San Miguel Arcángel, el cual había señalado la ubicación de un apestado a las afueras de la muralla de la ciudad y evitado así la propagación de la enfermedad en Caltanissetta.

9 – El Museo Mineralógico

El Museo Mineralógico, Paleontológico y de la Azufrera Sebastiano Mottura alberga una rica colección de minerales y una exposición permanente dedicada a la tecnología minera para la extracción de azufre en Sicilia.

Las minas de Gessolungo y Trabonella se pueden observar desde el exterior, aprovechando las espléndidas vistas de la campiña de Caltanissetta.

10 – El Mercado Histórico «Strata a Foglia».

En el centro histórico de Caltanissetta descubrimos el encanto atemporal de via Consultore Benintende: esta calle perfumada y repleta de color alberga desde finales del siglo del XVIII el histórico mercado Strat’a foglia.

Desde piazza Mercato Grazia hasta la via Berengario Gaetani, toda la via Consultore Benintende es una sucesión de puestos de venta de frutas y verduras, quesos, legumbres e infinidad de objetos. También está repleta de panaderías, pescaderías, carnicerías y tiendas de comida exótica. ¡Disfrutemos sumergiéndonos de lleno en la comida callejera siciliana!

En la antigüedad el mercado estaba destinado a la venta de las hierbas silvestres de los fogliamara, es decir, los acompañantes de La Procesión del Cristo Negro que se celebra el Viernes Santo. También albergaba numerosas tabernas frecuentadas por los mineros que trabajaban en el azufre en la zona de Caltanissetta.

Ahora vamos a sumergirnos en el arte. En el antiguo barrio de San Rocco, cerca del mercado, se encuentra el Palazzo Natale Cosentino del siglo XVIII, formado por dos alas unidas por una terraza, la entrada secundaria del Palazzo Benintende del siglo XIX.

Por si esto fuera poco, ¡nos subimos al coche para explorar los alrededores!

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